The Arizona immigration law mobilizes Hispanics
The protest organizers said on Wednesday that the offense caused by Arizona law, which aims to expel illegal immigrants in the state bordering Mexico, has mobilized Latinos and result in greater participation in the demonstrations on May 1 in more than 70 U.S. cities.
"The marches and demonstrations will be much larger than it had been," said Juan Jose Gutierrez, an organizer of the event in Los Angeles who runs a business immigration assistance.
The reaction began on Friday after the governor of Arizona, Jan Brewer, enacted a measure requiring state and local police to determine the immigration status of a person if there is a "reasonable suspicion" that has no documents. Critics say it is unconstitutional and opens the door to racial discrimination.
The Republican supporters of the law say it is needed to stop the crime in the desert state, which is a key corridor for smuggling drugs and immigrants from Mexico.
A survey conducted by Rasmussen Reports showed that almost two thirds of voters in the state - 64 percent - are in favor of the law. A telephone survey was known for days that 60 percent of voters nationwide supported the law.
Street demonstrations, from Los Angeles to New York, could be the biggest since 2006, when hundreds of thousands of people urged then-President George W. Bush to reform federal immigration laws. Bush tried, but failed in Congress.
"With what is happening in Arizona, we see a renewed energy to fight for immigration reform," said Marissa Graciosa, the Fair Immigration Reform Movement, an organizer of demonstrations and vigils on Friday and Saturday.
In Washington, a diverse group of more than two dozen lawmakers, Hispanics, blacks, Asians and whites, held a press conference outside the Capitol to denounce the Arizona law as a violation of civil rights.
"What he did is that propelled Arizona, unified, fortified our immigration movement," he said at the event on Wednesday, Rep. Luis Gutierrez.
COULD NOT HAVE "APPETITE" FOR REFORM
Arizona law on immigration catapulted to the center of American politics in a parliamentary election year, and increased the pressure on Obama to fulfill a promise to the Hispanic community to adopt immigration reform.
Obama said Wednesday he might not have an "appetite" in Congress to immediately address an issue that divides opinions.
A law that would give citizenship to many of the 10.8 million illegals in the country would consolidate Democratic support among Hispanics, the largest minority in the country, but it could mobilize the Republican opposition in key states and districts.
La ley de inmigración de Arizona moviliza a los hispanos
Los organizadores de las protestas dijeron el miércoles que la ofensa provocada por la ley de Arizona, que pretende expulsar a los inmigrantes ilegales del estado colindante con México, ha movilizado a los latinos y se traducirá en una mayor participación en las manifestaciones del 1 de mayo en más de 70 ciudades estadounidenses.
"Las marchas y manifestaciones serán mucho más grandes de lo que hubiesen sido", dijo Juan José Gutiérrez, un organizador de la manifestación de Los Ángeles que dirige una empresa de asistencia de inmigración.
La reacción comenzó el viernes, después de que la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, promulgara una medida que exige a la policía local y estatal determinar el estado inmigratorio de una persona si existe una "sospecha razonable" de que no posee documentos. Sus detractores dicen que es inconstitucional y abre la puerta a la discriminación racial.
Los republicanos partidarios de la ley dicen que es necesaria para detener el crimen en el desértico estado, que es un corredor clave para el tráfico de drogas y de inmigrantes desde México.
Una encuesta elaborada por Rasmussen Reports mostró que casi dos tercios de los votantes en el estado - UN 64 por ciento - están a favor de la ley. Un sondeo telefónico conocido hace días mostró que el 60 por ciento de los votantes a nivel nacional apoyaban la ley.
Las manifestaciones callejeras, desde Los ángeles hasta Nueva York, podrían ser las mayores desde 2006, cuando cientos de miles de personas exhortaron al entonces presidente George W. Bush a reformar las leyes federales de inmigración. Bush lo intentó, pero fracasó en el Congreso.
"Con lo que ocurre en Arizona vemos una energía renovada para luchar por una reforma inmigratoria", dijo Marissa Graciosa, del Movimiento de Reforma Inmigratoria Justa, una organizadora de las manifestaciones y vigilias de este viernes y sábado.
En Washington, un grupo diverso de más de una veintena de legisladores, hispanos, negros, asiáticos y blancos, sostuvieron una conferencia de prensa fuera del Capitolio para denunciar la ley de Arizona como una violación de los derechos civiles.
"Lo que hizo Arizona es que impulsó, unificó, fortificó nuestro movimiento inmigratorio", declaró en el evento del miércoles el representante demócrata Luis Gutierrez.
PODRÍA NO HABER "APETITO" POR LA REFORMA
La ley de Arizona catapultó el tema de inmigración al centro de la política estadounidense en un año de elecciones parlamentarias, y aumentó la presión sobre Obama para que cumpla una promesa hecha a la comunidad hispana de aprobar una reforma inmigratoria.
Obama dijo el miércoles que podría no haber un "apetito" en el Congreso para abordar inmediatamente un asunto que divide opiniones.
Una ley que diera la ciudadanía a muchos de los 10,8 millones de ilegales en el país consolidaría el apoyo a los demócratas entre los hispanos, la minoría de mayor tamaño del país, pero podría movilizar a la oposición republicana en estados y distritos clave.